Y entre curas, tam
unos pareciendo diablos,
buitres había.
Iguales. Peores que los otros
de dos piernas.
Otros decían: “Hijo, amor, Cristo”.
Y ellos: “Contribución, mitayo
a mis haciendas,
a tejer dentro de Iglesia...”
César Dávila Andrade
(Boletín y elegía de las mitas)